El Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA) invertirá este año 50 millones de pesos para reforzar la infraestructura de centros acuícolas, impulsar el mejoramiento genético de especies, incrementar la disponibilidad de alimentos y crear cinco Núcleos Genéticos y una Sala de Criopreservación. Estas acciones se enmarcan en las recomendaciones que ha realizado la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) en el fortalecimiento de los Sistema Producto para lograr la competitividad, detalló la institución de la Secretaría de Agricultura,
Mostrando entradas con la etiqueta desarollo sostenible. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desarollo sostenible. Mostrar todas las entradas
lunes, 18 de julio de 2011
lunes, 28 de febrero de 2011
Fobia Campesina contra agroquímicos
Degradación ambiental, uno de los efectos del modelo tecnológico productivista. Avanzan los cultivos orgánicos, pero apenas en 300 mil hectáreas se ha adoptado el método.
Contaminación de mantos acuíferos y suelos, pérdida de biodiversidad y degradación ambiental son los costos del modelo tecnológico productivista implantado hace cuatro décadas con la llamada revolución verde, basada en la relación recíproca entre semillas híbridas y agroquímicos para elevar, se dijo entonces, la producción de alimentos y terminar con el hambre. En ese lapso, México pasó de ser exportador de granos –maíz, frijol y trigo, principalmente– a la dependencia alimentaria. Hoy, los resultados productivos basados en el uso intensivo de agroquímicos son cuestionados por organizaciones de productores que están en contra de la siembra de maíz transgénico.Apenas el año pasado, con un presupuesto pequeño –63.8 millones de pesos– la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) inició en zonas de temporal de Jalisco, Chiapas, Nayarit, Guanajuato, Michoacán y Campeche un programa piloto para elevar la producción de maíz, grano primordial para los mexicanos, mediante el uso de lombricomposta, menor uso de fertilizantes y técnicas tradicionales de cultivo.
Sin embargo, para la mayoría de los campesinos romper con la dependencia de los herbicidas y fertilizantes es prácticamente imposible, pues, dicen, resulta inviable trabajar la tierra sin ellos, en un mercado dominado por las trasnacionales Syngenta, Bayer, Dupont, Monsanto, Dow AgroSciences, Cuproquim, FMC, Cyanamid, Makhteshim Agan, Sumitomo y el grupo mexicano Agricultura Nacional.
Filiberto Nava, agricultor de Izúcar de Matamoros, Puebla, es uno de esos miles de labriegos dependientes. Acompañado por cuatro jornaleros, carga el costal de semilla de maíz híbrido a la parcela de casi una hectárea que rentó en 4 mil 800 pesos para el ciclo primavera-verano. Antes de que sus ayudantes arrojen las semillas a los surcos abiertos por la yunta atada a un par de bueyes, vacía un granulado verdoso en un par de botellas de refresco, las coloca en ambas manos y utilizadas como un salero deja caer el granulado verdoso a la tierra negra.
Explica que es un nuevo herbicida, más potente que el utilizado el año pasado, complemento casi perfecto para la semilla híbrida de maíz, de color rosado por contener furadan (indicado para el control de insectos y gusanos), y en la que invirtió casi 2 mil pesos.
Confía en que con la combinación de semilla híbrida, agroquímicos, riego y un buen temporal logrará una excelente cosecha para cubrir los gastos y obtener un pequeño margen de utilidad, pues, además de los gastos por la compra de los insumos, debe pagar 130 pesos a cada uno de sus ayudantes, 50 pesos por cada hora de riego.
Otros, como Marcos Francisco Hernández, productor de maíz elotero, y Martín Nolasco Sánchez, cañero, empiezan a dudar de la efectividad de los herbicidas y fertilizantes. Su desconfianza se acentuó tras la explosión, el 24 de marzo, de tres tanques de dimetoato –químico utilizado para elaborar herbicidas y fungicidas– en la empresa Grupo Dragón Agricultura Nacional, localizada en el kilómetro 5 de la carretera a San Juan Epatlán, en la Mixteca poblana, lo que causó pánico e intoxicaciones entre la población.
A la tierra, que es como nuestro cuerpo, la estamos matando con los herbicidas y agroquímicos, dicen los agricultores. Ya no se trata sólo de tener mejores semillas, sino de cómo lograr que la tierra vuelva a tener la resistencia de antes. La hemos adelgazado con el uso de los químicos; es como si a nosotros nos metieran tóxicos en el cuerpo.
Hace 20 años en los ejidos y propiedades privadas de Izúcar de Matamoros había arrozales, sandías que se abrían a voluntad de maduras, jitomates. Ahora, éstos sólo se dan en los invernaderos, los cañaverales sustituyeron a los arrozales y a los huertos de sandía. Los plantíos de maíz son más delicados, la planta sale muy enfermiza; se aloca la siembra, describe Marcos Francisco Hernández.
Menciona que las parcelas cercanas a las instalaciones de Grupo Dragón son poco productivas y considera que es resultado de la contaminación del suelo, pues, se dice que la compañía descargaba ilegalmente sus desechos en el subsuelo. Los dueños de las parcelas dejaron de sembrar porque las plantas ya no crecen parejas.
Dragón es una de las 163 empresas, la mayoría mexicanas, que importan algunos de los 322 ingredientes activos de plaguicidas autorizados por el gobierno para elaborar los productos que se ofrecen en más de mil presentaciones. Pero son nueve las trasnacionales que controlan 72 por ciento de las ventas en el mercado, tasadas en más de 700 millones de dólares, ya que no hay información precisa sobre el volumen, ventas y tipos de agroquímicos y pesticidas que se venden en el país, apunta Fernando Bejarano González, coordinador de la Red de Acción sobre Plaguicidas y Alternativas en México (RAPAM).
Los plaguicidas químicos con su efecto mortífero en las poblaciones de insectos, hongos y malezas aparecen como solución rápida y compatible con las prácticas de fertilización química y variedades de semillas híbridas de alto rendimiento. Son una solución aparente, pues a los que se combate pueden desarrollar una resistencia biológica, y la muerte de insectos benéficos y enemigos naturales conducen al surgimiento de nuevas plagas, explica Bejarano González.
“Estamos esterilizando la tierra”
En la parcela de Martín Nolasco Sánchez, cañero, los agroquímicos y herbicidas dejaron de tener los efectos positivos, la producción se estancó en 113 toneladas por hectárea, durante varias temporadas. Me di cuenta de que es una mentira el uso de los agroquímicos; la temporada anterior, después de levantar la caña, dejé que el bagazo cubriera la tierra, como lo escuché en una plática sobre el método de agricultura orgánica, y este año logré 141 toneladas por hectárea. Algunos de mis vecinos están haciendo lo mismo, pues nos damos cuenta de que con los agroquímicos estamos esterilizando la tierra.
Otros campesinos de la región comentan sobre los efectos del herbicida Coloso. Unos hablan en pro. Es efectivo para detener la maleza por un tiempo corto. Otros cuestionan su constante aplicación. Ha fragilizado la tierra, se vuelve como harina; lo vemos en los canales de riego. Hace algunos años eran de 60 centímetros de ancho ahora son de un metro o más por los desprendimientos. La mayoría de los campesinos siguen aplicándolo una vez al año en las siembras de maíz, jitomate, calabaza y otras.
Coloso es una de las formulaciones del glifosato, producto registrado en más de un centenar de países. En Estados Unidos se utiliza en más de 60 cultivos agrícolas. Las industrias lo describen como herbicida ligeramente tóxico de uso agrícola, urbano, industrial y jardinería. Según Monsanto, uno de sus principales comercializadores, es uno de los descubrimientos agroquímicos más importantes del siglo XX y el herbicida de mayor uso en el mundo por efectivo y seguro.
Sabemos que nuestras áreas de cultivo están contaminadas, pero ya perdimos el conocimiento tradicional para el uso de los depredadores naturales y no queremos deshierbar manualmente, preferimos los químicos, comentan los agricultores.
Hace años, era común encontrar en los campos verdolagas, quelites, pápalo, pero se empezó a hablar de elevar la productividad y de la necesidad de eliminar plagas; empezamos a usar selladores químicos y dejaron de aparecer esas hierbas, consideradas plagas en los cultivos. Ahora hay que comprar las semillas para producirlas en los invernaderos.
Los campesinos saben que están en un fuego cruzado. El conocimiento heredado por sus abuelos y padres les indica que la tierra se ha agotado por el monocultivo; continuar aferrados a ese sistema productivo implica invertir más en herbicidas y fertilizantes en cada temporada agrícola.
En el país son 12 los plaguicidas de mayor consumo, ninguno está libre de sospecha de causar efectos crónicos graves en la salud, asienta Bejarano. Si bien la industria recomienda que para evitar los riesgos se sigan instrucciones de la etiqueta y las autoridades establecen límites máximos permisibles de cada plaguicida en el ambiente y en los residuos de los alimentos, ambas medidas resultan insuficientes.
No se trata de exterminar las plagas con armas químicas, sino de crear condiciones para que las poblaciones de insectos, hongos y plantas encuentren un equilibrio dinámico, apunta Fernando Bejarano.
Aunque en el país avanza la agricultura orgánica, la superficie destinada a ese tipo de cultivos apenas rebasa las 300 mil hectáreas con poco más de 80 mil productores y más de 45 cultivos, según datos de RAPAM y del Centro de Investigaciones Económicas, Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial.
sábado, 26 de febrero de 2011
Chalacatepec cuenta con el apoyo de los tomatlenses
A casi un año de que se diera a conocer la creación de un desarrollo turístico sustentable en la costa de Tomatlán, específicamente en Chalacatepec, el proyecto sigue su proceso y mantiene el interés y el apoyo de la comunidad tomatlense.
Así se hizo patente después de la gran recepción que tuvo la invitación de RLD a los pescadores y productores agrícolas, ganaderos y salineros del municipio, para asistir a pláticas informativas sobre diversos proyectos agropecuarios que planean impulsarse en la zona. Esto forma parte del objetivo empresarial de que el desarrollo de Chalacatepec incluya a todos los sectores productivos del municipio, como principales proveedores del desarrollo turístico.
Los tomatlenses en general se muestran optimistas en el futuro del municipio y sus familias, confiados en que la empresa está cumpliendo los compromisos que adquirió desde que informó la creación de su proyecto en las playas de Chalacatepec.
Con el desarrollo turístico de Tomatlán, esperan que se detenga la alta migración que ha caracterizado a la región. Baste informar que, de seguir las tendencias actuales, para el año 2030 el municipio tendrá un decrecimiento de más del 39% de su población, y el deterioro ambiental podría ser irreversible.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Conoce la Agricultura Orgánica, una posibilidad en Tomatlán
Interesante video que explica lo más básico de los beneficios de la agricultura orgánica comparada a la agricultura tradicional. Sería interesante saber si alguien ya está trabajando la tierra de esta manera en nuestro querido municipio de Tomatlán, Jalisco.
fuente: Tomatlanonline
fuente: Tomatlanonline
sábado, 19 de febrero de 2011
El lado verde del café
El lado verde del café
Café y medio ambiente
Sin duda, nos gusta tomar café. Porque nos reanima, porque nos place, porque nos congrega; las razones sobran.
Agreguemos una más: el café nos provee de un maravilloso paisaje. ¿Sabíamos que las regiones cafetaleras ofrecen paisajes de vegetación exuberante, de un verdor múltiple, selvático, acompasado por el canto de una amplia gama de pájaros y demás fauna?
Espacios con algunos rasgos de virginidad conservada que hacen posible la biodiversidad. Si en México no hubiera café de sombra, numerosas especies animales y vegetales ya se habrían extinguido.
¿Café de sombra?... Es el que se cultiva intercalado con árboles y plantas de otras especies. Estos árboles al llegar a ser más altos que las matas de café, les forman una sombra por encima. La sombra es un ingrediente necesario para la biodiversidad y también contribuye a dar calidad al buen café.
¿Por qué? Los árboles y las plantas que hay en los cafetales son alimento y casa de muchos animales pequeños y grandes, a ellos llegan aves migratorias y fauna estacional, desde insectos hasta reptiles y mamíferos. La existencia de estas áreas verdes, templadas y húmedas, permite la reproducción de las especies.
La conservación de la humedad es clave en la producción de un café de calidad pues permite un desarrollo pausado del fruto y, por consiguiente, el desarrollo de sus cualidades: acidez, aroma, sabor y cuerpo.
Según los expertos, el buen café es café de altura, cultivado en terrenos cuya altitud rebasa los 900 metros (sobre el nivel del mar). En nuestro país estas regiones, de trópico húmedo, por lo regular están habitadas por población indígena, que cultiva el café en asociación con otros cultivos, buscando la sustentabilidad. Es así que además de los típicos platanares y naranjales que dan sombra, en las zonas de cafetales también encontramos aguacate, guayaba, papaya, otros frutos, árboles de maderas preciosas y plantas comestibles y medicinales que son alimento de las familias cafetaleras.
La conservación de la humedad es clave en la producción de un café de calidad pues permite un desarrollo pausado del fruto y, por consiguiente, el desarrollo de sus cualidades: acidez, aroma, sabor y cuerpo.
Según los expertos, el buen café es café de altura, cultivado en terrenos cuya altitud rebasa los 900 metros (sobre el nivel del mar). En nuestro país estas regiones, de trópico húmedo, por lo regular están habitadas por población indígena, que cultiva el café en asociación con otros cultivos, buscando la sustentabilidad. Es así que además de los típicos platanares y naranjales que dan sombra, en las zonas de cafetales también encontramos aguacate, guayaba, papaya, otros frutos, árboles de maderas preciosas y plantas comestibles y medicinales que son alimento de las familias cafetaleras.
¿Café sustentable? Es el que se produce buscando el equilibrio entre la eficiencia productiva y la conservación de los recursos naturales; es decir, se emplean métodos que permitan aprovechar para el consumo humano los recursos naturales, pero sin devastarlos. La importancia del café respecto a la conservación ambiental viene de la posibilidad de hacer intervenir en su cultivo una serie de prácticas encaminadas a conservar y renovar recursos naturales y vitales como son el agua, la tierra y el aire: prácticas de conservación y recuperación de los suelos, sustitución de fertilizantes y plaguicidas agroquímicos por abonos orgánicos y un control biológico de plagas y enfermedades, un uso más moderado del agua en la etapa de la industrialización del grano.
¿Café orgánico? Es el café que se utiliza sin usar productos agroquímicos (ni fertilizantes, ni plaguicidas), en su lugar, se emplean abonos elaborados con desechos y materia orgánica y se efectúan labores de conservación de suelos.
Si nos cae el veinte acerca de la importancia de preferir un café cultivado con prácticas ecológicas, cualesquiera que sea el nombre que le acompañe (“orgánico” “ecológico” “sustentable” “de sombra”), nuestra tarea como consumidores es revisar y determinar la confiabilidad del producto que nos ofrecen.
¿Cómo? Buscando más información sobre los procesos de cultivo ecológico, sobre las organizaciones y los productores que los practican y solicitando el sello de garantía.
¿Beneficios? Mayor garantía de calidad y salud para nosotros y para el planeta que, como dicen, es el único que tenemos.
¿Qué es el café orgánico?
El café orgánico es un café libre de químicos y pesticidas que se cultiva con un estricto control de calidad y en armonía con la naturaleza.
¿Café orgánico? Es el café que se utiliza sin usar productos agroquímicos (ni fertilizantes, ni plaguicidas), en su lugar, se emplean abonos elaborados con desechos y materia orgánica y se efectúan labores de conservación de suelos.
Si nos cae el veinte acerca de la importancia de preferir un café cultivado con prácticas ecológicas, cualesquiera que sea el nombre que le acompañe (“orgánico” “ecológico” “sustentable” “de sombra”), nuestra tarea como consumidores es revisar y determinar la confiabilidad del producto que nos ofrecen.
¿Cómo? Buscando más información sobre los procesos de cultivo ecológico, sobre las organizaciones y los productores que los practican y solicitando el sello de garantía.
¿Beneficios? Mayor garantía de calidad y salud para nosotros y para el planeta que, como dicen, es el único que tenemos.
¿Qué es el café orgánico?
El café orgánico es un café libre de químicos y pesticidas que se cultiva con un estricto control de calidad y en armonía con la naturaleza.
El café orgánico en México se cultiva bajo sombra, es decir, las matas del cafeto se cultivan intercaladas con árboles diversos tales como naranja, plátano, limón, aguacate. También dan sombra al café árboles que no dan producto, del género Inga. Estos cafetales son sistemas agroforestales que ofrecen numerosos beneficios ecológicos y económicos tales como: la protección y conservación de la biodiversidad; protección de suelos; regulación de lluvias, heladas, vientos; protección de cuencas hidrológicas, captación de carbono; generación de alimentos y diversificación productiva.
El cultivo de café orgánico se rige por normas internacionales de producción e industrialización que son vigiladas bajo un sistema de certificación que nos garantiza el consumo de café de alta calidad sin insumos de síntesis química y la protección del medio ambiente.
La agricultura orgánica se rige bajo los principios de una producción: Ambientalmente amigable: respetar y proteger el ambiente utilizando técnicas de producción en equilibrio y armonía con la naturaleza, evitando la destrucción de los recursos naturales en las zonas tropicales y subtropicales.
La agricultura orgánica se rige bajo los principios de una producción: Ambientalmente amigable: respetar y proteger el ambiente utilizando técnicas de producción en equilibrio y armonía con la naturaleza, evitando la destrucción de los recursos naturales en las zonas tropicales y subtropicales.
Económicamente viable: dirigida a mejorar el ingreso del productor a través del sobreprecio que se paga por el café orgánico.
Socialmente justa: orientada a mejorar la calidad de vida de los productores y de los consumidores.
Entre los principales países productores de café orgánico están México, Perú y Bolivia.
Entre los principales países consumidores están la Unión Europea y los Estados Unidos.
Entre los sellos de café orgánico que garantizan al consumidor que el café es orgánico está Certimex (México) Naturland (Alemania) y Ocia (Estados Unidos).
Socialmente justa: orientada a mejorar la calidad de vida de los productores y de los consumidores.
Entre los principales países productores de café orgánico están México, Perú y Bolivia.
Entre los principales países consumidores están la Unión Europea y los Estados Unidos.
Entre los sellos de café orgánico que garantizan al consumidor que el café es orgánico está Certimex (México) Naturland (Alemania) y Ocia (Estados Unidos).
jueves, 20 de enero de 2011
Desarrollo sostenible, perdurable o sustentable
El término desarrollo sostenible, perdurable o sustentable se aplica al desarrollo socio-económico y fue formalizado por primera vez en el documento conocido como Informe Brundtland (1987), fruto de los trabajos de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, creada en Asamblea de las Naciones Unidas en 1983. Dicha definición se asumiría en el Principio 3.º de la Declaración de Río (1992)
| Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades.2 | Meet the needs of the present generation without compromising the ability of future generations to meet their own needs.1 |
Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Comisión Brundtland): Nuestro Futuro Común
El ámbito del desarrollo sostenible puede dividirse conceptualmente en tres partes: ambiental, económica y social. Se considera el aspecto social por la relación entre el bienestar social con el medio ambiente y la bonanza económica. El triple resultado es un conjunto de indicadores de desempeño de una organización en las tres áreas.
Deben satisfacerse las necesidades de la sociedad como alimentación, ropa, vivienda y trabajo, pues si la pobreza es habitual, el mundo estará encaminado a catástrofes de varios tipos, incluidas las ecológicas. Asimismo, el desarrollo y el bienestar social, están limitados por el nivel tecnológico, los recursos del medio ambiente y la capacidad del medio ambiente para absorber los efectos de la actividad humana.
Ante esta situación, se plantea la posibilidad de mejorar la tecnología y la organización social de forma que el medio ambiente pueda recuperarse al mismo ritmo que es afectado por la actividad humana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




